Hay días en que la extraño tanto…
Posted on : 20-01-2010 | By : Lidia | In : Beatriz Anastasija
Tags: Beatriz Anastasija, duelo
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Esta mañana desperté a las 5am, me di vueltas y vueltas en la cama tratando de conciliar mi sueño, lo cual fue imposible, ¿en que pensaba?… en nuestra Beatriz, en su hermosa nariz redondita, en su carita de pregunta (siempre tuvo una expresión constante de pregunta tan exquisita!), pensaba en su perita y sus pómulos que son iguales a los de su padre, en su cuellito y labios iguales a los míos, en sus deditos largos y perfectos, sus pestañas blancas y diminutas… todo en ella era perfecto, tan hermosa, tan pequeña e indefensa, comencé a sentir el dolor en el alma y la extrañé muchísimo.
¿Donde estará mi pequeña? ¿estará junto a mi a cada momento?, hay vidaaa… como nos pudo pasar todo esto, es impresionante como la vida te puede sorprender de un minuto a otro, la amo tanto y su ausencia física me duele, muchas gente ya la ha olvidado o quizás solo evitan hablarme de ella, quizás ella no fue importante para los demás, pero para mi ha sido el regalo mas hermoso que he tenido en la vida.
Hay veces que me siento tan bien, siento que estoy creando una relación única e invisible con ella que por lo menos llena el espacio que tengo en el corazón. Pero soy humana y mi piel todavía me pide a gritos el poder acariciarla, me gustaría verla reír, celebrarle un cumpleaños, verla mirarme.
Me he sentido sola, se que vienen cosas maravillosas a mi vida, ¿pero que pasará con ese vacío que siento? ¿se irá a atenuando?… al final cuando pienso bien, me doy cuenta que AMO mi dolor, porque mi Beatriz es parte de mi dolor, AMO el vacío que siento y mi soledad porque ella es parte de todo en mi vida y como dije antes, todas las cosas que he vivido (buenas y malas) han valido la pena, porque todo me ha llevado a ella.


Querida Lili, mamá de Bea:
Hay una frase sabia que siempre me dice Rodri que
siempre trato de recordar: “Juan Pi vino para nosotros, Juan Pi es nuestro hijo”. Claro que duele que los demás no lo nombren, pero al pensar en ellos uno se da cuenta que lo más importante es el amor que nos tenemos, ese amor incondicional y que supera a la más grande de las distancias, la muerte.
Claro querida Lili que sentis ese vacío, como vos misma lo decís sos humana y siempre vamos a buscar abrazar físicamente a nuestros amados hijos. Eso no lo van a poder entender las demás personas, porque es algo imposible de explicar.
Nuestros ángeles nos abrazan de otra manera, espiritualmente, desde el corazón. Y eso tampoco lo va a entender la gente, porque el amor de nuestros hijos es tan esencial, que supera las fronteras de este mundo.
Considerate siempre pero siempre la mamá de Beatriz, ella será por siempre tu hija. Y ella te quiere tal como eres.
Abrazos y besitos al cielo!!!
Gilda y Juan Pi
Ay Gil, que hermoso tu mensajito, me emocionó… es verdad todo lo que me dices, aveces me siento “avanzada” en mi duelo y olvido que mi carne, mi piel extraña ser su madre y es ahí cuando la ausencia física de mi Beatriz se me hace mas fuerte. Y ese amor que nosotras sentimos es el que hoy me mantiene en pie, ese amor tan único… he aprendido tanto de nuestros angelitos y siento que me queda muchísimo para aprender de ellos.
Gracias por ser mi amiga!
Besitos al cielo para nuestros grandes pequeñines amados!