Escribo este post para aclararle a todas las mamitas del grupo mi razón por la cual he dejado el foro, ya que Jessica la fundadora del foro me dijo antes de ayer (19 de feb) entre otras cosas, que muchas habían llegado a la conclusión de que yo me retiraba para seguir a Gilda (mamá de JuanPi), cosa que NO es verdad, estoy siendo 100% honesta y abierta:
Llegó una mamá al grupo contandonos que el bebé que llevaba en su vientre sufría de anencefalía y que los médicos le daban la opción de abortar ya que ese bebé viviría solo unas horas, días y con suerte meses. Las mamás le empezamos a aconsejar, varias les aconsejaron que se “tome de la mano de Dios” y otras les rogamos que no lo haga, que la vida de nuestros hijos son un regalo, aunque viva horas, serían horas que ella atesoraría el resto de su vida, que enviaría a su hijo al cielo con calor, amor, caricias y besos, que está comprobado que los bebés abortados sufren y se defienden dentro del vientre cuando los están matando, algunas le enviaron excelentes links de apoyo como: Carleigh mckenna (en donde ella podía informase), también se le enviaron fotos de bebés con anencefalía que ya tienen 5 meses y son hermosos.
Al pasar los días llega esta mamá al grupo y nos cuenta…
Hace un tiempo atrás tuve la oportunidad de ver este hermoso documental, es un documental maravilloso, que nos muestra la grandeza de nuestros bebés a pesar de ser tan pequeñitos y como nosotros los padres aprovechamos cada minuto junto a ellos para honrar sus vidas.
Mi pequeña Beatriz, tan esperada, amada y ahora extrañada, como me gustaría que viniera un genio, Dios o cualquier ser superior y me ofreciera un deseo por un día, un deseo mágico… mi deseo sería: Estar un día con mi bella Beatriz, despertar con su llanto, calmarla con cariños y besos, vestirla, verla sonreír junto a su papá, escucharla decirme algo, sentirla feliz… le besaría sus orejitas, luego le mordería su cuellito y pancita hasta que no pare de reír, le mordería sus patitas, besaría cada uno de sus deditos, le diría cuanto la amo y cuanta falta nos hace su presencia, nuestra hermosa Beatriz…
Que difícil se me hace celebrar este año nuevo, ha sido el mejor año de mi vida y el mas triste también, me hace tanta falta mi pequeña y siempre sentiré esa necesidad de tocarla, besarla, verla reír ¿como no? si es mi hija, el amor que siento por ella es inmenso y gracias a ese amor es que hoy estoy en pie.
Tengo muchas cosas por las cuales estar agradecida, tengo a mi Zoran el mejor marido y padre del mundo, tengo una mamá que es un verdadero ángel en esta tierra y lo mas grande, mi hija… el ser madre de tan hermoso ángel, mi hermosa Beatriz quien ilumina nuestras vidas con su luz eterna, se que el año 2010 nos trae muchas cosas hermosas y pase lo que pase nuestra Beatriz estará presente por siempre, aunque los demás la olviden yo no lo haré.
Nose como será esta noche, creo que me voy a acurrucar en la cama junto a mi Zoran y cerrar los ojos… quiero solo dormir y que llegue rápido mañana, y aunque no pueda celebrar, si quiero recordar lo mas hermoso que me ha pasado este año, nuestra hermosa Beatriz…
Unas semanas antes comencé a preparar nuestra navidad, queríamos que fuera una navidad especial, en honor a la memoria de nuestra hija, en donde ella esté presente en cada detalle… bordé una botita con su nombre para que esté entre las botitas de la familia, hice una velita con su nombre también, agregamos mariposas y angelitos a nuestro árbol navideño, le compré una pepona (muñeca de genero), llenamos el arbolito de luces blancas que parecían estrellas, hice una tarjetita en su honor para nuestros amigos… y así, pequeñas cosas que harían de esa noche una navidad especial…
Carta extraida del libro “El desafio de Re-nacer” Autor:Mauricio Meza Acosta
No te pido que me des un trato especial. No estoy enfermo, no tienes que alejarte de mí,
solo te pido que consideres algunos aspectos, pues me ha sucedido lo peor que me pudo haber sucedido.
Te pido que no tengas temor de pronunciar el nombre de mi hijo,
ya que él vivió, vive aún en mí y fue y es muy importante.
Considera lo feliz que me siento de saber que tú también lo recuerdas y hablas de él.
Me gusta saber que tú también lo tienes presente en sus cumpleaños y aniversarios.
Considera que pasaré tal vez en un mismo día por diferentes emociones.
Puedo vibrar de alegría al recordar a mi hijo y puedo llorar después por su ausencia.
Tal vez un día estaré feliz y otro día será desastroso para mí.
Te pido que me des espacio para ser libre con mis emociones, aún estoy trabajando en ellas.
No me obligues a estar contento si me ves retraído, porque estoy pensando en mi hijo.
Fuimos poquitas, Nancy mamá de Vicente, Lu mamá de gabriel y yo mamá de Beatriz… fue hermoso y estoy segura que nuestros angelitos lo disfrutaron al máximo, fue preparado con mucho amor, este fue un regalo para ellos y sin dudarlo para nosotras también, el amor flotaba por los aires, igual que los globitos!
Hace 7 meses que mi hija murió, no existen palabras para expresar lo mucho que la extraño y lo mucho que ella significa en mi vida, ella estuvo 28 semanas en mi panza, 17 horas en la tierra, unos momentos en mis brazos y estará por toda la vida en mi corazón.
Hay miles de libros que nos tratan de enseñar como vivir mejor, como ser feliz sin tener lo que tanto deseamos, pero creo que el mejor libro es nuestra propia vida.
Mi pequeña Beatriz, mi luz, mi corazón, nunca dejaré de amarla, pase lo que pase será nuestra hija por siempre, nuestro ángel. Estoy agradecida por tenerla, quizás no en mis brazos, pero si la tengo y la tendré por siempre en mi corazón porque es mi hija.
Gracias a ella aprendí:
Que la vida es mas que un viaje a la tierra.
Que el amor puede cruzar hasta la mas grande de las distancias.
Que los hijos son para toda la vida, sin importar en donde estén…
No es fácil para mi escribir sobre esto, pero creo que es demasiado injusto si me lo guardo para mi sola, y creo que ahora lo escribo para de alguna forma sacarlo de mi… este será un post negro y triste ya que me llena de dolor el recordar lo que se hizo y no se hizo por la vida de mi hija Beatriz.
Rompí bolsas a las 26 semanas de embarazo, mi hija nació en la semana 28 de embarazo, alcanzaron a madurar sus pulmones y también en esas semanas alcanzo a crecer un poquito mas. La razón de la rotura de bolsa se produjo porque yo tengo útero bicorne (útero en forma de corazón):
Cuando yo tenía 8 semanas de embarazo me hicieron una ecografía y el resultado fue bien, pero que tenía útero bicorne, cuando fui donde mi medico con el resultado de mi ecografía le dije asustada: ¡Doctor tengo útero bicorne! ¿que vamos a hacer?, el dijo (textual): “¡pfff, pero no hay porque pensar en eso, no te preocupes eso es nada!” “vamos a guardar este examen que ahora nos tenemos que preocupar de otras cosas”… el guardo el examen y nunca mas lo menciono. Confié plenamente en el y no me preocupé mas, ni siquiera quise leer en internet porque me dijo que tenía que estar tranquila y que lo deje hacer su trabajo… ERROR! Que trabajo?
Ahora mi hija está muerta porque mi útero bicorne rompió la bolsa que la protegía, como pude confiar en el?, en ese tiempo creía en Dios y mi fe era tan grande que era imposible tener alguna duda…
De mi experiencia personal hice una lista de las cosas que puedes hacer por un amigo que haya perdido su bebé, muchas veces se cree que es mejor alejarse de ellos creyendo que necesitan estar solos, es verdad que necesitan su espacio como todo ser humano, pero es cuando mas necesitan el apoyo de los amigos:
Infórmate que tramites se necesitan hacer para funeral, cementerio, etc. Ellos estarán en estado de shock, acompáñalos a hacer sus tramites.
Nada para decir: No existe palabra que consuele tan dolorido corazón, pero sabemos que un abrazo vale mas que mil palabras, abrázalos y ofréceles tu hombro para llorar….
Antes de mis 7pm estaba muy nerviosa, el corazón me latía a mil por hora, me temblaban las manos, pero bastó que encendiéramos nuestras velitas y llegó toda la paz… fue mucho mas que una hora, la verdad es que no tenía ganas de apagar mis velitas, el ambiente estaba perfecto, con silencio, después de una lluvia inesperada, una paz tan grande y tan rica, realmente sentí que ella estaba con nosotros. Mi Beatriz hermosa que no nos deja y no nos dejará nunca.
Ha sido uno de los “rituales” mas emocionantes que he hecho para mi Beatriz, para nosotras quienes hemos perdido a nuestros bebés es un regalo este día, en donde miles y miles de personas piensan en ellos, en una forma dulce y nostálgica…
Nadie esta preparado para la muerte de un hijo, puede morir un padre, un abuelo, un tío, pero un hijo?, la muerte de un hijo es un hecho antinatural, que nos llena de impotencia y nos hace sentir victimas de esta injusta vida, ¿Por que nuestro hijo?, creo que es una pregunta sin respuesta, he aprendido que la pregunta debería ser ¿Para que?, ¿Tendrá todo esto un sentido?… el sentido mismo no viene incluido en el “paquete”, nosotros tenemos que buscarlo y hacer que la muerte de nuestro hijo tenga un vuelco positivo en nuestras vidas. Creo que eso mismo nos hace sentirlos más presente, por lo menos yo lo siento así…
Incredulidad: es la parte de la negación, confusión, nos quedamos paralizadas en nuestra emoción, en nuestra vivencia y tenemos el deseo de salir corriendo hacia un lugar donde esto no este pasando, la fantasía de despertar y que todo haya sido un sueño.
Regresión: cuando traspasamos la incredulidad no queda mas remedio que conectarnos con el dolor, nos damos cuenta, y entonces la situación nos invade, nos desborda nos tapa, es un golpe tan fuerte como una explosión. Es la etapa que lloramos como chicos, gritamos, pateamos, desgarradamente, es inútil tratar de hacernos razonar. Estamos en shock por la noticia, aquí empezamos a sangrar, empezamos a tener conciencia de lo que paso…
Estoy conociendo mi pena como nunca pensé en mi vida que la conocería, la nostalgia y la tristeza se han convertido en mis compañeras de ruta, me hace tanta falta mi niña, es como caminar sin una pierna… y pucha que cuesta, por mas que use bastones para apoyarme el dolor esta ahí…
Un día, después de haber leído ya varios libros sobre la muerte de un hijo, quizás un poco más tranquila, pero con el alma en el suelo… comencé a buscar en internet casos parecidos al que nos paso a nosotros con nuestra Beatriz y me encontré con un grupo de mamitas que me acogieron con tanto amor, en donde hablamos el mismo idioma y no tengo palabras para agradecerles todo lo que hacen por mi, ellas se han convertido en mis amigas, hemos pasado historias diferentes, pero el dolor y el amor por nuestros angelitos nos une de una manera difícil de explicar.
Este es el regalito para mis amigas madres de angelitos y para todos nuestros angelitos que vivirán siempre en nosotras…
Supe que estaba embarazada el sábado 25 de octubre (2008), desperté esa mañana con muchas ganas de comer torta de moka y supe inmediatamente que estábamos embarazados, después fuimos a la casa de mi mamá y en el camino compramos un test… entre calladita al baño y me hice el test, cuando vi que era positivo salí saltando de felicidad, no lo podía creer!…
Después durante el embarazo mi felicidad era plena, podía pasar cualquier cosa y yo siempre pensaba “que importa, seremos padres!”, no había nada mas importante que nuestra futura hija, me empece a sentir acompañada, cuando salía sola ya no salía sola, desde ese momento me sentí siempre acompañada con mi Beatriz, éramos las dos paseando o haciendo tramites…
La pena no se comprende en nuestra sociedad y se espera que los afligidos se recuperen rápidamente. Tómala con calma durante las altas y bajas. La experiencia es diferente para cada persona, sin embargo a veces hay muchas cosas en común. No trates de establecer expectativas de tu compañero(a) y otros.
Las lágrimas son saludables y aceptables al procesar el dolor que sigue la muerte de tu hijo(a). La pena afecta los hábitos de comida y de dormir, los niveles de energía y habilidad de concentración. Es muy importante guardar una dieta balanceada, tomar líquidos y hacer ejercicio y descansar durante esta época de pena. Es importante consultar a tú médico para un examen físico si tienes síntomas físicos…
El nacimiento y la muerte de un hijo son dos extremos que pueden causar en el ser humano el poder de originar cambios profundos en su vida, el nacimiento de un hijo nos llena de felicidad, la perdida de un hijo nos abruma de dolor y pesar, pero en ambos extremos predomina el amor, siendo estas las oportunidades que nos da la vida para crecer.
Creo que me encuentro recién en el principio de mi crecimiento, con la llegada de nuestra Beatriz pude vivir ambos sentimientos en muy poco tiempo y si me preguntan si yo retrocedería el tiempo repitiendo el mismo doloroso final, yo aceptaría, como alguien dijo: “he preferido ser feliz y desdichado, a no ser ninguna de las dos cosas”…