He querido escribir este post en respuesta a muchas mamás que me han escrito preguntando sobre el cerclaje:
Quienes conocen mi historia saben que me mi Beatriz se me fue a las 17 horas de nacida, producto de una infección (e. coli) adquirida en la clínica, mi Beatriz nació a las 28 semanas de embarazo, tuve una rotura prematura de membranas producto de mi incompetencia cervical, el doctor que me atendía en ese tiempo siempre supo sobre mi incompetencia pero no le dio importancia, yo confié en el y bueno, ya sabemos como me cambió la vida después de todo lo vivido…
Obviamente después de todo lo sucedido me cambié de médico, el cual tomó todas las precauciones necesarias, hicimos estudio al útero para confirmar y evaluar su estado, el procedimiento que me realizaron se llama “histerosalpingografia”, que es una radiografía del canal del cuello del útero, de la cavidad uterina y de las trompas de falopio, con este examen es posible detectar defectos en el cuello, el útero y las trompas, además de algunos problemas de los ovarios y huesos.
Es una pregunta que produce mucha incomodidad en algunas mamis de ángeles, ya que no saben que responder, como responder, aveces sentimos que si hablamos de nuestro hijo muerto despertaremos lastima en los demás o hasta en algunos casos, rechazo, razones por las cuales algunas mamis prefieren no contar a su hijo fallecido.
Les contaré algunas de las situaciones en que me ha tocado responder esa pregunta:
- Cuando estaba embarazada de 7 meses de Teodora, iba en el ascensor de la clinica y una mujer me dice: “Ohhh sabes el sexo?, le dije: “Si, es una niña”, ella me pregunta: es tu primera hija?”
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.
Hoy 10 de junio mi Teodora cumple su primer añito y tengo que reconocer que me siento muy orgullosa de como hemos vivido todo este año, ha sido toda una aventura ser mamá, trabajar y encargarme de la casa, me encanta, aunque muchas veces estoy cansada, me siento fuerte, llena de amor y energía.
Anoche (9 de junio), me costó mucho hacer dormir a mi Teodora, cerca de una hora y media tratando de que se duerma, ella estaba especialmente cariñosa, muy conversadora y muy, pero muy abrazadora… sentí mucha nostalgia por mi Beatriz, me gustaría que ella pudiera estar aquí entre nosotros y poder celebrar juntos el cumpleaños de su hermanita menor. Mucha gente todavía cree que ya debería olvidar lo que pasó, pero es realmente imposible, ella está y estará en cada paso que demos, he aprendido a sentirla en todo lo hermoso que me rodea, pero la ausencia física está, la extraño como nunca antes extrañé a nadie…
Una de las cosas que mas escuché cuando estaba embarazada y amamantando a mi Teodora, era “No le traspases el dolor a tu hija”, pero nadie pensó que lo que le puedo traspasar a mi hija no es dolor, si no el amor por su hermanita, todo lo importante que ella ha sido para nosotros y como ha cambiado nuestra vida desde su llegada, creo que mi Teodora amará a su hermanita aun sin conocerla y como me dijo mi amiga Eunice, secará mis lagrimas, pero no cargará con el dolor de su ausencia, quizás la extrañará, deseará conocerla en sueños, quien sabe… pero el dolor queda para mi.
Ya pasaron 4 meses de tener a mi Teodora en mis brazos y el amor que siento por ella crece cada día mas, cada día me sorprende con sus descubrimientos, ya conversa, si! es muy conversadora y le encanta reír.
No había podido escribir, de apoquito me estoy adaptando a mis tiempos como mamá en la tierra. El 10 de junio nació nuestra Teodora y he querido contarles como me sentí en esos días.
La noche anterior a la cesárea sentí mucha tristeza, no por mi Teodora, si no por mi Beatriz, la extrañé muchísimo y siento que aunque de apoco aprendo a vivir con su ausencia física, me duele igual el no tenerla en mis brazos… esos día me imaginaba como me vería con mis dos niñas, Beatriz de la manito caminando y Teodora en los brazos, sería tan perfecto, pero siento que de alguna forma tengo que hacer que mi vida sea “perfecta”, así tal como es.
Tenemos fecha de cesárea para el 10 de junio, quedan exactamente 18 días!, pero también existe la posibilidad que nazca antes… siento el pecho apretado, no se si es alegría, nostalgia o nervios, creo que de todo un poco.
No puedo creer como ha pasado el tiempo, ahora siento los días mas lentos y la ansiedad me come… todos me dicen que aproveche de dormir, pero me es imposible, la panza está inmensa y lo único que quiero es tener a mi pequeña en mis brazos, me lo llevo ordenando sus cositas, preparando hasta el mas mínimo detalle para cuando ella llegue a casa, ando con la cabeza en las nubes, pensando como va a ser todo, como será abrazarla y besarla, seré una buena mamá?.
Al mismo tiempo extraño enormemente a mi Beatriz, como sería tenerla a las dos ahora, a mi Bea en los brazos y mi Teo en la panza, sería perfecto cierto?… Es difícil describir los sentimientos cuando tienes un dolor por la muerte de un hijo y al mismo tiempo felicidad por la llegada de otro, mi Teodora nos ha dado mucha fuerza para seguir adelante, no se como hubieran sido todo este tiempo sin ella, nuestra hija pequeña, nuestro regalito del cielo…
En estos días cumplo 30 semanas de embarazo, me veo redonda, pero feliz… aunque igual tengo que reconocer que siento una ansiedad tremenda mezclada con un poco de miedo, la semana pasada le pregunté a mi doctor cuando nacerá nuestra Teodora (porque será cesárea programada) y bueno, el me dijo: “fin de mayo/ mitad de junio” (depende como esté mi útero), pero mi doctor después me dijo: “No me vayas a pedir que la saquemos antes…
Si se dan cuenta en mi blog nunca he nombrado a ninguno de mis médicos, ni al malo que cometió negligencia con mi útero (lo que provocó la muerte de mi Beatriz), ni tampoco a los buenos que he conocido en este último tiempo, pero este es un caso especial y no puedo dejar de contarlo.
El martes pasado tuvimos una cita muy especial (o diferente) con mi doctor, comenzamos a hablar sobre los comentarios que nos hizo la gente cuando murió nuestra hija y de los comentarios que nos han dicho ahora, como ha sido nuestra experiencia en todo este tiempo y cosas así, mi doctor nos pidió que lo mostráramos la foto de nuestra Beatriz y Zoran orgulloso sacó su billetera y se la pasó… ese gesto para mi fue inmenso, casi nadie me pide ver su foto y eso me mostró que el tiene interés no solo en el área física de sus pacientes, si no también en el área emocional, yo creo que ni el se dio cuenta de lo que significó para nosotros su gesto…
Nunca olvidaré nuestro empaque emocional, que lo puedo graficar como el empaque de las cosas de nuestra hija.
Cuando estaba en la clínica y nos dieron la terrible noticia, algunas de mis amigas querían venir a mi casa para empacar y guardar todo lo que me recuerde a nuestra Beatriz, cuando mi mamá me contó la idea de ellas, mi respuesta fue un rotundo NO, entendí lo que ellas querían hacer por mi, pero no quería que nadie haga lo que yo sentía que debía hacer.
Estando en la clínica lo único que quería era llegar a mi casa, pero llegando a casa no quería entrar y enfrentar la realidad, la entrada fue muy, pero muy dolorosa… dejamos pasar los días, hasta que decidimos empacar sus cositas, compramos el mejor nylon para que nada se dañe, lo hicimos juntos con Zoran, cada cosita bien guardada… Era extraño, en un momento le dije a Zoran…
Un estudio muy interesante sobre el embarazo después de haber perdido un bebé, este documento va dirigido a médicos, matronas o mediadores de grupos de apoyo, pero no necesitas ser médico para entenderlo, todo lo contrario, si tienes amigos que están en está situación al leerlo podrás comprenderlos mucho mejor.
Para mi, que estoy embarazada, después de la muerte de nuestra bebecita Beatriz, ha sido de gran ayuda saber que todas las etapas y miedos que sentimos son “normales”, después de la muerte de nuestra hija siempre supe que nunca seré una embarazada normal, ya que como dice este documento mi embarazo de referencia es el embarazo en el cual perdí a mi hija.
A continuación algunos fragmentos, pero si te interesa leerlo completo, lo puedes bajar haciendo click aquí (Uma.Manita)
El sábado 27 de feb mientras todos dormíamos comenzó a moverse la tierra, yo estiré el brazo para encender mi lampara y me di cuenta que no había luz, en ese mismo instante comenzó el remezón fuerte, nos levantamos de la cama, vivimos en un piso 10 y no podía mantenerme en pie, el movimiento era tan fuerte que si me caía me tendría que quedar en el suelo, todo se movía… en un momento comenzamos a sentir viento fuerte y frío, era porque con el mismo movimiento de la tierra se abrieron las ventanas… parecía una verdadera pesadilla, no podía creer lo que estábamos viviendo, en el hall del departamento mi mamá solo decía “Misericordia señor…” y trataba de ayudar a afirmarme junto a Zoran… pensé que moriríamos, llegó un punto en que me entregué y pensé que nos reuniríamos con nuestra Beatriz, pero al mismo tiempo pensé en mi Teodora, en que aún no he visto su carita, pensé tantas cosas en ese lapso de tiempo tan corto, pero tan intenso, en mi familia, mi Zoran, sus padres…
Hoy con solo 22 semanas de gestación, nuestra Teodora no para de moverse y disfrutar el espacio que tiene en mi pancita. Creo que a nuestra pequeña le gustará el futbol, a diferencia de nuestra angelita Beatriz, Teodora es mas loquilla para jugar :=), yo creo que nuestra Beatriz es una bailarina en el cielo… y nuestra Teodora será una deportista juguetona, aunque eso lo veremos cuando la tengamos en nuestros brazos.
El video de su patadita:
Tengo 4 meses y medio de embarazo y hasta ahora solo lo sabían mis padres, mis suegros y algunos amigos.
La razón por la cual mantuvimos nuestro secreto no fue esconder a nuestra hija, todo lo contrario, lo hicimos para protegerla… protegerla de comentarios que para una madre “normal” quizás no significarían nada, pero para mi pueden llegar a significar mucho, por eso ahora, que me siento un poquito mas fuerte hago públicos mis post, mi proceso y por supuesto presentarles a nuestra hermosa hija: “Teodora Paz”.
Hemos pasado por mucho estos últimos meses, cirugía, muchos controles, miedos, nostalgia y alegrías…
Por tener un cerlaje el doctor me dijo que tengo que estar atenta a 3 cosas durante el embarazo: reposo, infecciones y contracciones.
Me di cuenta que las situaciones de stress me afectan y me producen contracciones… uno de esos días tuve una conversación con una amiga sobre el aborto, la conversación se convirtió en un debate que no nos llevaba a ningún lado, lloré porque conocimos una historia y me afectó mucho la decisión que tomó una madre de abortar a su bebé… al terminar la conversación me sentí muy triste y comenzaron las contracciones, eran las “normales” (localizadas), pero eran muy seguidas, lo cual no es normal. Le mandé de inmediato un mensaje a mi doctor y por supuesto el me respondió al minuto y me envió a reposo…
Hoy vimos a nuestra Teodora, tan hermosa y tan parecida a su hermanita Beatriz!.
Fue muy lindo verla hoy en 3D, ya que está mas gordita y ya se le notan mucho mejor sus rasgos, se mueve muchísimo, siento que está feliz de la familia que tiene.
Amo a mi Teodora, ahora soy madre de dos hermosas niñas, Beatriz en el cielo y Teodora en mi panza (pronto en mis brazos), después de la eco fuimos a una tienda en donde siempre he comprado las cosas de mi niñas y compré dos bailarinas rosadas para decorar el espacio de la Teo en nuestros dormitorio, cada bailarina representa a cada una de mis hermosas pequeñitas…
Mi pequeña hermosa, empiezo a sentir sus movimientos, tan suaves como los aleteos de una mariposa, tan fina y delicada… la primera vez me quedé paralizada, al igual como lo hice con mi Beatriz, la sentía una vez y quería mas… pero la ansiedad me jugó en contra y no la pude sentir hasta el otro día… ahora cada mañana me toco la panza, dedico tiempo para estar 100% con ella y de alguna forma transmitirle mi amor por ella.
Esta semana ordené las ropita de Beatriz, separé lo que será para su hermanita y lo que guardare de recuerdo, no fue fácil encontrarme con todas sus cositas que fueron compradas con tanto amor y dedicación, pero creo que no hay nada mas hermoso cuando los hermanitos comparten sus pertenencias y heredan con orgullo lo que sus hermanos mayores le dejaron…
El 28 de diciembre fui sometida a mi cerclaje, la razón es porque tengo útero bicorne y cuello de útero corto. Por lo general cuando hay cuello de útero corto, hay útero bicorne y viceversa, ambos son resultados de una incompetencia cervical en mi caso no es un problema grave, pero sin esta cirugía nos arriesgaríamos repetir un desenlace fatal.
Entré a pabellón cerca de las 13 horas, fue muy fuerte volver a estar en pabellón y volver a recordar todos eso minutos de urgencia que vivimos con nuestra Beatriz, me dio tristeza y no pude evitar las lagrimas, una enfermera de pabellón me decía: “No tenga miedo, si todo va a salir bien”, pero ella no sabía que yo no lloraba por tener miedo si no que extrañé mucho a mi Beatriz y fue como revolver un poco lo vivido junto a ella… ya en pabellón el anestesista fue muy amoroso y comencé a imaginarme a mi Beatriz con todos los angelitos, que ella no estaba sola… me angustia pensar que ella pueda estar solita o que pueda sentirse solita y yo no poder estar junto a ella para protegerla… imagine también que mi bebé que tengo en mi vientre es un regalo de ella y por ser así ella la va a proteger como hermanita mayor que es…
Me invade la emoción y la nostalgia, hoy vimos a nuestro bebé de 13 semanas, me hicieron ecografía doble para verificar que esté todo OK, todo está perfecto, las medidas, el peso, el útero, todo… bueno, esta perfecto dentro de lo que se puede, ya que mi útero no es muy perfecto.
La mayor sorpresa fue cuando el doctor nos dice ¿quieren saber el sexo? y nosotros: ¿se puede? con unos ojos tremendos… y nos dice, 90% que es una niña, uyyyy que emoción mas grande!, casi se me sale el corazón pero me aguanté mis lagrimas… nos hicieron la ecografía 3D y pudimos ver su carita, sus facciones tan finas, el medico dijo: “Wow es muy linda tu guagua, tiene muy lindos rasgos” y nosotros por dentro sabíamos que era hermosa, igual que su hermanita Beatriz, sentí deseos que llorar, sentí pena y alegría a la vez, siento que nuestra pequeñita que crece se alegra cada vez que la vemos en las ecos, se mueve y me transmite mucho amor.
Cuando ya salimos al estacionamiento ya no pude aguantar mis lagrimas y ahí me desahogué con mi Zoran quien también tenía pena…