¿Cuantos hijos tienes?
Posted on : 18-08-2011 | By : Lidia | In : Beatriz, mi ángel, Embarazo después de la muerte de un hijo, La pérdida de un hijo, Teodora Paz
Tags: Beatriz, mi ángel, hermanas, preguntas, Teodora
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Es una pregunta que produce mucha incomodidad en algunas mamis de ángeles, ya que no saben que responder, como responder, aveces sentimos que si hablamos de nuestro hijo muerto despertaremos lastima en los demás o hasta en algunos casos, rechazo, razones por las cuales algunas mamis prefieren no contar a su hijo fallecido.
Les contaré algunas de las situaciones en que me ha tocado responder esa pregunta:
- Cuando estaba embarazada de 7 meses de Teodora, iba en el ascensor de la clinica y una mujer me dice: “Ohhh sabes el sexo?, le dije: “Si, es una niña”, ella me pregunta: es tu primera hija?”
En el minuto que nos enteramos que estamos embarazadas hacemos toda una vida para nuestro hijo, comenzamos a planear, a hacer cambios, es increíble, pero creo que es el único hecho en la vida de una mujer (que desea ser madre) que nos convierte en un nuevo ser, basta con tener un positivo en nuestras manos para cambiar toda nuestra vida, todo por esa vida que llevamos dentro, nos sentimos orgullosas!, por eso creo que no hay amor mas grande que el que siente una madre por sus hijos.
Al conocer la historia de la fundación “Juan Pablito”, vimos que se trataba de una organización recientemente creada para ayudar a mejorar la atención médica y humana de los bebés con trisomía 13 y 18, además de dar apoyo a sus padres. Pero también conocimos las historias de otros padres como Lidia Gana y Zoran Mijatovic, quienes tienen a su angelito en el cielo.
No puedo evitar pensar en ella en cada cosa que hacemos, aveces con lagrimas, aveces con sonrisa, no puedo evitar el gran anhelo que siento por tenerla cerca, por sentir sus caricias y su dulce olor, siento que la vida continua y que mi amor por ella no cambia, mi primera hija, mi hija mayor.

Cuando falleció mi Beatriz la mayoría de nuestros amigos se alejaron, quiero creer que no sabían que decir o como actuar ante nuestro sufrimiento, pero se que para algunos era un sufrimiento exagerado “pfff claro, si era un bebé no mas”… Aunque también tengo que reconocer que yo me alejé, no tenía ganas ni fuerza de llamarlos, me sentía como un “bicho raro”, ya no podía tener conversaciones “normales”, ya no me podía reír de los chistes, no podía celebrar absolutamente nada, y así diferentes síntomas que me hacían sentir muy diferente a ellos, y se que ellos me veían diferente también.
Hace un tiempo atrás una amiga me dijo: “con el tiempo iras sacando las cosas que te recuerden a Beatriz, es enfermizo recordar tanto a los muertos”… Quizás tiene razón, es enfermizo, soy enfermiza por mi hija, como no serlo? Porque no serlo?. Con lo que me dijo me di cuenta como le molesta o incomoda a los demás el tema de mi Beatriz, cuando entran a mi casa están obligados a recordarla, porque tengo su foto en el hall, un corazón, unos ángeles, etc, la mayoría de los amigos ni la menciona, supongo que creen que me pondré triste si hablamos de ella, pero es mas triste el ignorar a tan importante persona en mi vida.

Nunca imaginé que mi vida daría un vuelco tan fuerte, que conocería la felicidad máxima y la tristeza más profunda en tan poco tiempo… mi Beatriz ha sido la protagonista del amor mas puro que he conocido en mi vida y a pesar del dolor, estoy agradecida de tenerla en mi vida, no la puedo tocar, ni besar, pero es mía, es mi pequeñita y se que está y estará junto a mi por siempre, en mi.
Mi pequeña Beatriz, tan esperada, amada y ahora extrañada, como me gustaría que viniera un genio, Dios o cualquier ser superior y me ofreciera un deseo por un día, un deseo mágico… mi deseo sería: Estar un día con mi bella Beatriz, despertar con su llanto, calmarla con cariños y besos, vestirla, verla sonreír junto a su papá, escucharla decirme algo, sentirla feliz… le besaría sus orejitas, luego le mordería su cuellito y pancita hasta que no pare de reír, le mordería sus patitas, besaría cada uno de sus deditos, le diría cuanto la amo y cuanta falta nos hace su presencia, nuestra hermosa Beatriz…



