Esta mañana desperté a las 5am, me di vueltas y vueltas en la cama tratando de conciliar mi sueño, lo cual fue imposible, ¿en que pensaba?… en nuestra Beatriz, en su hermosa nariz redondita, en su carita de pregunta (siempre tuvo una expresión constante de pregunta tan exquisita!), pensaba en su perita y sus pómulos que son iguales a los de su padre, en su cuellito y labios iguales a los míos, en sus deditos largos y perfectos, sus pestañas blancas y diminutas… todo en ella era perfecto, tan hermosa, tan pequeña e indefensa, comencé a sentir el dolor en el alma y la extrañé muchísimo.
Hace 7 meses que mi hija murió, no existen palabras para expresar lo mucho que la extraño y lo mucho que ella significa en mi vida, ella estuvo 28 semanas en mi panza, 17 horas en la tierra, unos momentos en mis brazos y estará por toda la vida en mi corazón.
Hay miles de libros que nos tratan de enseñar como vivir mejor, como ser feliz sin tener lo que tanto deseamos, pero creo que el mejor libro es nuestra propia vida.
Mi pequeña Beatriz, mi luz, mi corazón, nunca dejaré de amarla, pase lo que pase será nuestra hija por siempre, nuestro ángel. Estoy agradecida por tenerla, quizás no en mis brazos, pero si la tengo y la tendré por siempre en mi corazón porque es mi hija.
Gracias a ella aprendí:
Que la vida es mas que un viaje a la tierra.
Que el amor puede cruzar hasta la mas grande de las distancias.
Que los hijos son para toda la vida, sin importar en donde estén…
No es fácil para mi escribir sobre esto, pero creo que es demasiado injusto si me lo guardo para mi sola, y creo que ahora lo escribo para de alguna forma sacarlo de mi… este será un post negro y triste ya que me llena de dolor el recordar lo que se hizo y no se hizo por la vida de mi hija Beatriz.
Rompí bolsas a las 26 semanas de embarazo, mi hija nació en la semana 28 de embarazo, alcanzaron a madurar sus pulmones y también en esas semanas alcanzo a crecer un poquito mas. La razón de la rotura de bolsa se produjo porque yo tengo útero bicorne (útero en forma de corazón):
Cuando yo tenía 8 semanas de embarazo me hicieron una ecografía y el resultado fue bien, pero que tenía útero bicorne, cuando fui donde mi medico con el resultado de mi ecografía le dije asustada: ¡Doctor tengo útero bicorne! ¿que vamos a hacer?, el dijo (textual): “¡pfff, pero no hay porque pensar en eso, no te preocupes eso es nada!” “vamos a guardar este examen que ahora nos tenemos que preocupar de otras cosas”… el guardo el examen y nunca mas lo menciono. Confié plenamente en el y no me preocupé mas, ni siquiera quise leer en internet porque me dijo que tenía que estar tranquila y que lo deje hacer su trabajo… ERROR! Que trabajo?
Ahora mi hija está muerta porque mi útero bicorne rompió la bolsa que la protegía, como pude confiar en el?, en ese tiempo creía en Dios y mi fe era tan grande que era imposible tener alguna duda…
Nadie esta preparado para la muerte de un hijo, puede morir un padre, un abuelo, un tío, pero un hijo?, la muerte de un hijo es un hecho antinatural, que nos llena de impotencia y nos hace sentir victimas de esta injusta vida, ¿Por que nuestro hijo?, creo que es una pregunta sin respuesta, he aprendido que la pregunta debería ser ¿Para que?, ¿Tendrá todo esto un sentido?… el sentido mismo no viene incluido en el “paquete”, nosotros tenemos que buscarlo y hacer que la muerte de nuestro hijo tenga un vuelco positivo en nuestras vidas. Creo que eso mismo nos hace sentirlos más presente, por lo menos yo lo siento así…
Nunca me imagine recibir un regalo como este, en realidad es un regalo para mi Beatriz de parte de su madrina…
Ahora existe una estrella con el nombre de “Beatriz Anastasija Mijatovic Gana“, que estrella más linda!, es la estrella más brillante que hay en el cielo!… que regalo más hermoso, cuando me llegó el paquete y lo abrí…
Estoy conociendo mi pena como nunca pensé en mi vida que la conocería, la nostalgia y la tristeza se han convertido en mis compañeras de ruta, me hace tanta falta mi niña, es como caminar sin una pierna… y pucha que cuesta, por mas que use bastones para apoyarme el dolor esta ahí…
Aunque sin conocerla (en persona) hay amigos que se vieron realmente afectados por la partida de nuestra Beatriz, quizás por el dolor que nos ha provocado a nosotros o porque ella de alguna forma ha tocado sus corazones.
Su madrina hace unos días me mando una foto del cielo, cuando ella estaba en el patio y miro al cielo, vio que entre las nubes se formaba un corazón y por el corazón pasaba un rayo de luz… ella inmediatamente sintió que era mi Beatriz, su ahijadita y le tomó una foto para que yo viera…
Un amigo, me escribió contandome que ha estado escuchando una canción el ultimo tiempo (In Loving Memory – Alter Bridge) que le hace recordar mucho a nosotros y a nuestra Beatriz, me mando el mp3 y la letra de la canción y si que es hermosa la canción.
También nuestro amigo Tomas me mando una versión de “Somewhere over the rainbow” de Tommy Emmanuel, que es la canción de mi Beita, es una versión tan lindaaaa…
Supe que estaba embarazada el sábado 25 de octubre (2008), desperté esa mañana con muchas ganas de comer torta de moka y supe inmediatamente que estábamos embarazados, después fuimos a la casa de mi mamá y en el camino compramos un test… entre calladita al baño y me hice el test, cuando vi que era positivo salí saltando de felicidad, no lo podía creer!…
Después durante el embarazo mi felicidad era plena, podía pasar cualquier cosa y yo siempre pensaba “que importa, seremos padres!”, no había nada mas importante que nuestra futura hija, me empece a sentir acompañada, cuando salía sola ya no salía sola, desde ese momento me sentí siempre acompañada con mi Beatriz, éramos las dos paseando o haciendo tramites…
Cuando fuimos a comprar los globos que le pusimos en su lugar de descanso me quebré al ver a todos los padres con sus niños y sus juguetes nuevos celebrando y al vernos a nosotros comprando globitos sin poder tocarla o sentirla… pero respiré profundo pensando en que yo también tengo una niña y que celebraremos este día como podamos…
El nacimiento y la muerte de un hijo son dos extremos que pueden causar en el ser humano el poder de originar cambios profundos en su vida, el nacimiento de un hijo nos llena de felicidad, la perdida de un hijo nos abruma de dolor y pesar, pero en ambos extremos predomina el amor, siendo estas las oportunidades que nos da la vida para crecer.
Creo que me encuentro recién en el principio de mi crecimiento, con la llegada de nuestra Beatriz pude vivir ambos sentimientos en muy poco tiempo y si me preguntan si yo retrocedería el tiempo repitiendo el mismo doloroso final, yo aceptaría, como alguien dijo: “he preferido ser feliz y desdichado, a no ser ninguna de las dos cosas”…
Los padres que tienen el privilegio de tener a sus hijos en sus brazos, pueden besarlos, darle masajes, hacerlos reír, jugar con ellos… nosotros que no tenemos a nuestra Beatriz, solo nos queda hacer pequeñas cositas para ella, porque yo si creo que mi Beatriz es un angelito y anda por aquí dandonos su amor.
Lo hago para honrar su memoria y quizás para de alguna u otra forma sentirla más cerquita.
Estas son alguna de las cositas:
Primero, puse un remolino en nuestra ventana, así para cuando ella venga pueda jugar con otros angelitos y cada vez que se mueve, tengo la sensación de que mi niña lo esta soplando.
Puse en la puerta de mi departamento un ángel, es una angelita adentro de una flor, quiero que todos sepan que ella existe y que cuando entren en mi casa no la olviden…
Quiero agradecer con todo mi corazón a mi mamá, por sacar fuerzas y estar ahí en cada momento, a mi marido Zoran por sostenerme a pesar del dolor que le estaba desgarrando el alma… a mi hermano Cristian y Pamela por acompañarnos en las buenas y las malas, a nuestros amigos que estuvieron con nosotros, esos amigos que lloran con uno y después tratan de hacernos reír, muchas gracias Paola, Danijel, Marta, Amorelly, Tomas, Dragana, Jeka, Tia Ema, Simon… También quiero agradecer a todos los amigos de facebook que nos enviaron sus mensajes de apoyo y a las llamadas telefónicas.
Agradezco las oraciones de mi hermano Samy y Nubia, a mi papá (que viven en las vegas), quienes estuvieron cada día pegados al teléfono dandonos su palabra de aliento, a mi hermana Yessika, a mi suegra Mama Jela y Tata Djordje que también estaban apoyandonos desde lejos con su dolor de abuelos…
Espero que si alguno de mis cercanos se siente identificado con alguna de estas experiencias no lo tome a mal, estoy siendo 100% honesta, quizas egoísta, es lo que siento en el momento más vulnerable de mi vida.
Aun teniendo la mejor de las intensiones es imposible que alguien que no haya pasado por este dolor pueda sentirlo, pero me he dado cuenta que tengo a mi alrededor personas lindas que muchas veces sin saber que decir, con un abrazo me lo dicen todo…
Una vez alguien me dice: “Dios te entiende mas que nadie, tuvo que dar su hijo amado en la cruz para morir por aquellos que le despreciaban y no creían… ese debió ser un dolor semejante al tuyo. Dios es bueno y que lo que permite, aun sin entenderlo es perfecto… ” – ¿COMO ME PUEDE DECIR QUE ES PERFECTO QUE MI HIJA MUERA? ¿PERFECTO PARA QUIÉN?
Esta es la canción que le dedicamos a nuestra hija que nos hace tanta falta…
Es difícil encontrar una canción que nos identifique tanto, pero esta canción es hermosa e identifica nuestros sentimientos, espero que a mi Beatriz le guste:
Ella no vivía con nosotros, vivía en un lugar en donde por alguna razón sabíamos que estaba mejor que con nosotros, entonces nos tocaba día de visita… en el camino lo mas que me preocupaba era que si ella iba a recordar que yo era su mama, si nos iba a besar o si nos desconocería, cuando llegamos entramos en un parque gigante y había un castillo hermoso, como de cuentos, afuera del castillo estaba lleno de mesas largas y todo estaba decorado como que había un cumpleaños, pero nadie estaba de cumpleaños.
Estaba lleno de niños, todos felices, cuando derrepente vemos a nuestra Beatriz que viene corriendo feliz, vestía una faldita de jeans (tipo mini), unas panties rosadas con zapatillas y con un sweater rosado… era nuestra pequeñita un poco mas grandecita de cuando la vimos la ultima vez (en la vida real), pero era ella, con su pelito rubio y bien chascona (como su mama)… tenía una corona de princesa en su cabeza, se veía hermosa…
MITO: Mientras más joven el bebé, menos intenso es el dolor que debes sentir.
LA REALIDAD: Es cierto que la sociedad nos da menos derecho al luto por la muerte de bebés muertos durante el embarazo y por recién nacidos, sin embargo, la verdad es que el amor de una madre/padre no se mide conforme al tiempo que tuvimos a nuestro bebé. El amor simplemente no se mide en tiempo. Algunos tratan de prorratear nuestro dolor. Por ejemplo, si un niño de diez años muere, nuestro dolor será de “x”, … si un bebé de un año muere, el dolor deberá de ser de “y”,… si un bebé de un día de nacido muere, el dolor será de “z”. Es ridículo para quien ha perdido un hijo, ¿verdad? Habrá que considerar lo siguiente… ¿Sería más fácil enterrar a nuestro bebé cuando lo hicimos o dentro de un año? Es una pregunta imposible de responder. No hay mejor tiempo, ni menos dolor. Perder un hijo es una tragedia terrible cuando ésta pase…
- Acepten que no pueden quitar su dolor, pero si pueden compartirla y ayudarles a sentirse menos solos.
- Muestren su verdadera preocupación y su cariño.
- Llamen al bebé por su nombre.
- Traten a la pareja igual. Los padres necesitan tanto apoyo como las madres.
- Estén disponibles… para oír, hacer mandados, manejar, ayudar con los otros niños, o cualquier otra cosa que pueda necesitarse.
- Digan “lo siento”, sobre lo que les ha pasado y sobre su dolor.
- Acepten sus cambios de humor, como sea que éstos sean, ustedes no están ahí para juzgar. Sean sensibles a los cambios bruscos de humor.
- Permítanles hablar del bebé que ha muerto cuanto ellos lo necesiten.
- Hablen acerca de las muy queridas cualidades del bebé.
- Den especial atención al hermanito o hermanita, durante el funeral y en los meses siguientes a éste, ellos sufren y están confundidos y necesitan atención que sus padres ahora no pueden brindarles.
- Asegúrenles a los padres que hicieron todo cuanto estuvo en sus manos y que el bebé recibió el mejor cuidado posible.
- Anoten en su agenda o calendario la fecha de nacimiento y de muerte del bebé y recuerden a la familia en los años siguientes. El que ustedes recuerden significa mucho para ellos…
Lecciones de vida, adaptado por Joanne Cacciatore para padres dolientes.
He aprendido que a la gente no le importa cuánto sabes hasta
que saben que te importa.
He aprendido a no juzgar a los demás, por lo que pienso
lo que digo y no digo lo que pienso.
He aprendido que me está tomando mucho tiempo convertirme
en la persona que quiero ser…
Este es el remolino de nuestra pequeñita Beatriz que está puesto en nuestra ventana, entonces ella viene y juega con los angelitos… y cada vez que se mueve sabemos que anda por ahi revoloteando.